Sabado
24 de Octubre de 2026
SOCIEDAD
24/10/2025
Fuente: telam
El maratónico pedido de prisión preventiva de la UFI de Homicidios de La Matanza para los ocho acusados del caso incluye una serie de interrogantes sin respuesta que deberá responder la Justicia federal y una pericia crucial que demuestra la barbarie de los asesinos
Mientras eso sucede, el documente de los fiscales de La Matanza incluye momentos notables, ya sea por los enigmas que plantea, o por lo gráfico y específico en su relato para reconstruir la ruta de los asesinatos más brutales de la historia policial de la Argentina del siglo XXI.
Los fiscales detallan la secuencia que llevó al triple femicidio, así: “Entre las 22:00 horas del día 6 de septiembre de 2025, y las 21:29:49 horas del día 19 de septiembre de 2025, en lugar indeterminado, presumiblemente varias personas (no identificadas a la fecha) organizadas mediante un previo plan común, acordaron la sustracción de varios kilogramos de sustancias ilícitas (provenientes del tráfico de drogas y destinadas a la venta al menudeo en la zona del Partido de Florencio Varela -entre otras-) a una organización de estructura celular con clara estabilidad y permanencia en el mercado del narcotráfico”, integrada por los imputados del caso.
El sitio del allanamiento fue mantenido en estricta reserva por los investigadores durante días. Queda en el barrio El Tambo, una suerte de complejo de departamentos. La dueña del lugar aseguró que le alquilaba la píeza “al novio de su hija”, una chica menor de edad con la que ‘J’, como reconoció al presunto narco, salía hace apenas un mes.
La chica le hizo caso a medias. La pistola fue escondida junto con una caja de balas. Los documentos, por fortuna, quedaron intactos. Sin embargo, no fueron la novia ni la suegra quienes llamaron a la Bonaerense.
A ella le debían haber pagado mil dólares por subalquilar la propiedad de la calle Chañar donde ocurrió el triple femicidio y donde enterraron los cuerpos en el jardín. “Le había comentado a ‘J’ que si usaban mi casa, usen solo mi pieza, no la de mi hijo. Al final, cuando volví, yo y mi hijo no teníamos cama. Cuando vuelvo a la madrugada y lo veo a Villanueva con la mano lastimada, nos fuimos a comprar productos para curarle la mano >Villanueva Silva, un presunto vendedor de droga de la banda nacido en Trujillo, Perú, sufrió esa herida en la mano “con un destornillador cuando apuñaló a una de las chicas que se quiso escapar”, lanzó Celeste en función a lo que le dijo su pareja. Y siguió: También me dijo que a la última de las chicas la habían asfixiado con ‘Pequeño J’“. Se trata de Morena, quien fue estrangulada y tenía una bolsa en la cabeza.
La casa del crimen fue allanada. La División Casos Especiales y Secuencia Fáctica de la Policía Bonaerense estuvo presente. Los teléfonos de Daniela Iara Ibarra, y Maximiliano Andrés Parra, los primeros presos por el caso, acusados alternativamente de encubrimiento agravado, fueron incautados, así como el de la madre de Celeste González.
Los forenses llegaron al dormitorio: encontraron otros catorce rastros rojos entre la puerta y las paredes. Había sangre hasta en el televisor, apenas limpiado. Más manchas en la cocina, en la puerta del horno, incluso. Más botellas de cerveza.
El impacto fue notable para los veteranos criminalistas en la escena; Lara, una chica de 15 años, había muerto por un cuchillo que le partió la arteria carótida. El viejo cochecito del hijo de 6 años de Celeste González fue hallado a pocos metros de los pozos.
Fuente: telam