Martes
29 de Septiembre de 2026
INTERNACIONAL
29/09/2026
Fuente: Netfan Servicios
Edward Rukidi Kijanangoma, de 56 años, trabajó como presentador y editor antes de ser elegido por el clan Babiito en medio de una disputa familiar por la sucesión
El periodista televisivo Edward Rukidi Kijanangoma fue coronado este martes como rey del tradicional Reino de Tooro, en el oeste de Uganda, y adoptó el nombre de Edward Rukidi Nyabongo I tras la muerte por cáncer del monarca Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV.
La muerte del rey, que tenía 34 años, abrió una disputa por la sucesión dentro de la familia real y entre los integrantes del clan Babiito, la dinastía gobernante de Tooro.
La ceremonia se celebró en el palacio de Karuziika, en Fort Portal, capital del reino y ciudad situada cerca de la frontera con la República Democrática del Congo. Miles de personas asistieron al acto y otras siguieron la coronación por televisión. El presidente ugandés, Yoweri Museveni, acudió a la ceremonia y pidió a los dirigentes tradicionales que impulsen el uso de las lenguas locales.
El nuevo rey trabajó durante años como presentador y editor en la Uganda Broadcasting Corporation, la emisora pública del país. También desarrolló tareas periodísticas en la televisión nacional de Ruanda. Antes de su coronación, integró la línea dinástica Babiito como príncipe, aunque no figuraba entre los primeros aspirantes al trono.
Un comité de 21 miembros del clan Babiito eligió a Kijanangoma entre los príncipes que reunían las condiciones sucesorias. El Consejo Supremo de Tooro aprobó su nombramiento el 15 de septiembre. El nuevo monarca es hijo del fallecido príncipe Christopher Paul Kijanangoma, nieto del antiguo rey George David Rukidi III y primo de Oyo.
Por su parte, el jefe del clan Babiito, Charles Kayondo Kamurasi, ejerció las funciones de autoridad tras la muerte de Oyo y entregó formalmente el mando al nuevo monarca durante un servicio religioso en la catedral de San Juan. Kamurasi sostuvo que el clan aplicó las costumbres de Tooro para escoger al sucesor y afirmó que no conocían la existencia de un hijo del rey fallecido.
Sin embargo, en este contexto, la madre de Oyo, Best Kemigisa, cuestionó la designación. La reina madre afirmó que su hijo dejó un testamento y un niño que debía sucederlo en el trono. También sostuvo que la identidad del menor se revelaría en el momento adecuado. Además, la hermana de Oyo, la princesa Ruth Komuntale, respaldó esa posición.
Oyo no estaba casado y no se conocían públicamente hijos suyos. La existencia de un niño apareció por primera vez en el comunicado que informó la muerte del rey. Desde entonces, fotografías atribuidas a un supuesto "Baby Oyo" circularon en redes sociales, aunque el menor no fue presentado ante los ancianos del reino.
El analista político Nicholas Sengoba consideró que la decisión del clan reflejó las normas sucesorias de Tooro. "Han demostrado que estas son las normas del reino", declaró sobre la selección de Nyabongo. "Muchas de estas posiciones pueden no ser populares".
La coronación comenzó durante la madrugada, cuando Nyabongo I caminó desde el palacio de Rwengoma hasta Karuziika. Allí participó en los ritos reservados para el traspaso de la autoridad real. La ceremonia incluyó el sacrificio de un toro, el uso ritual de sangre de gallina, una batalla simbólica por la corona y el toque del tambor real Empango, símbolo de la autoridad del monarca.
A las puertas del palacio, jóvenes vestidos con túnicas, chales anaranjados y pieles portaron bastones y lanzas. Algunos se postraron ante el nuevo rey. Danzantes y percusionistas participaron de los actos, mientras los asistentes interpretaron Amakondere, la música tradicional de alabanza de Tooro.
En su primer discurso como rey, Nyabongo I prometió trabajar por la unidad de los habitantes de Tooro y convocó a preservar las costumbres de la comunidad. "Tenemos una gran tarea para proteger nuestra cultura, nuestras tradiciones y costumbres y la buena conducta entre nuestra gente", afirmó. También prometió movilizar a sus súbditos para proteger el ambiente.
Antes de asumir el trono, señaló que su pertenencia a la familia real implica una obligación. "La herencia debe ir acompañada de disciplina y trabajo duro. Mi familia nunca me permitió tratar el origen real como un privilegio; me lo presentó como un deber para el que debía prepararme", sostuvo.
Nyabongo I asumió el cargo después de un largo reinado de Oyo, quien fue coronado en 1995 con solo 3 años, tras la muerte de su padre. Durante aquella ceremonia, el niño cumplió varios ritos tradicionales y arrojó nueve granos de café a la tumba de su padre. Por su edad, fue conocido internacionalmente como uno de los monarcas más jóvenes del mundo.
El rey fallecido permaneció bajo la guía de regentes hasta cumplir los 18 años. Durante su reinado, recibió la atención de figuras internacionales como el expresidente sudafricano Nelson Mandela y el líder libio Moammar Gadhafi, quien mantuvo vínculos con la familia real de Tooro y respaldó durante años a Oyo y a Kemigisa.
(Con información de AP, Reuters y Uganda Media Center)
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