Miercoles
30 de Septiembre de 2026
SOCIEDAD
30/09/2026
Fuente: Netfan Servicios
Una maestra de sexto grado fue separada del cargo luego de que los padres de los chicos advirtieran conductas extrañas. Años atrás había sido condenada por la muerte de su propia hija recién nacida
El Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires y la Justicia investigan un episodio sospechoso ocurrido en una tradicional escuela del barrio de Palermo, donde una docente de sexto grado fue acusada de filmar a sus alumnos -en complicidad con su pareja- y pedirles información personal a través de los ejercicios que les daba en clase.
El hecho ocurrió en el colegio Granaderos de San Martín, ubicado en la avenida del Libertador y la calle Olleros. De acuerdo a lo relatado por miembros de la comunidad educativa a Infobae, la docente, identificada como Roxana Carolina Cayo (53), en una primera instancia fue sumariada por sus conductas extrañas.
Una vez desatado el escándalo, los alumnos empezaron a contarles a sus padres algunas situaciones llamativas, inusuales para una docente de un grado de primaria.
Por ejemplo, uno de los chicos contó que Cayo grababa a sus estudiantes con un teléfono celular y quienes se negaban eran impedidos de salir a los recreos. Otros dijeron que la mujer en algunas ocasiones les había pedido su número de DNI y la dirección de su domicilio particular.
También recordaron un acto escolar en el que se presentó una supuesta pareja de Cayo y empezó a filmar a los chicos.
Por estos y otros relatos, la Escuela dio intervención al Ministerio de Educación de la Ciudad, cuya primera decisión fue separar del cargo a la maestra, al menos hasta que concluya la investigación, precisaron fuentes oficiales a este medio.
Por ahora, "hay una investigación en curso y se labró un sumario administrativo", señalaron. En ese sentido, también confirmaron que se hizo una denuncia ante la Justicia.
No es la primera vez que Cayo tiene que enfrentar un problema legal. En el año 2014 fue detenida tras permanecer cuatro años prófuga, acusada de abandonar a su hija recién nacida para irse a bailar a un boliche en la localidad bonaerense de Lamadrid. La bebé, mientras estuvo 8 horas sola, se cayó de la cama y murió por el golpe.
La acusada, abogada de profesión, fue detenida en el partido bonaerense de Florencio Varela por efectivos de la DDI de Esteban Echeverría en una vivienda ubicada en calle Iglesias al 1100. La letrada tenía orden de captura desde 2010 por "abandono de persona seguido de muerte".
De acuerdo con la investigación, dejó sola a su bebé de 6 meses, junto a sus hermanos, también menores de edad. En el caso intervino en ese entonces la UFI 5 de Olavarría, a cargo del fiscal Martín Pizzolo. Lo cierto es que la mujer, luego de un proceso judicial, fue finalmente condenada.
Según supo Infobae, en la causa penal contra Cayo, el juez de primera instancia la acusó del delito de homicidio doloso con lo que nunca pudiese haber entrado al sistema educativo de acuerdo con la reglamentación; sin embargo, la Cámara de Casación modificó la calificación a homicidio culposo y eso permitió que pudiera reinsertarse.
Los padres de los alumnos de Cayo en Palermo no conocían este antecedente y lo advirtieron recientemente luego de que uno de ellos buscara información sobre la docente y lo compartiera en un grupo de WhatsApp.
"Cayo se reincorporó al sistema educativo en agosto de 2026 una vez cumplidos los cinco años de inhabilitación administrativa producto de una condena por homicidio culposo", comunicaron desde el Ministerio de la Ciudad de Buenos Aires a este medio.
"La ley vigente establece que un docente con una condena por un delito doloso no puede reincorporarse a la docencia; mientras que un docente con una condena por delito culposo puede reinsertarse en el sistema educativo una vez cumplida su condena y cumplidos los cinco años de cesantía administrativa", aclararon desde la cartera educativa.
Por eso -confirmaron- el Ministerio de Educación, además de separar del cargo a la docente, "iniciará de manera inmediata un proceso de modificación del decreto reglamentario de la ley vigente".
Según registros oficiales, Cayo figura como empleada del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y ofreció sus servicios en distintos organismos públicos porteños. Además, trabajó para una iglesia evangélica de la localidad Villa Martelli y para un tradicional colegio religioso del barrio porteño de Almagro.
Fuente: Netfan Servicios