Domingo
1 de Noviembre de 2026
CULTURA
01/11/2026
Fuente: Netfan Servicios
Con fuerte presencia juvenil, la banda liderada por David Lebón y Pedro Aznar reunió a más de 116 mil espectadores en 15 recitales en Buenos Aires y el interior. Se confirmaron 10 shows más hasta fines de año
¿Por qué mueve multitudes hoy un grupo de rock nacional que surgió hace 48 años y que tuvo apenas cuatro años de trayectoria? La nueva versión de Serú Girán, con David Lebón y Pedro Aznar como protagonistas excluyentes, se convirtió en un fenómeno de público que agotó entradas en todo el país: desde el 19 de junio, más de 116 mil espectadores asistieron en total a una maratón de 15 shows en Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza, Tucumán, Neuquén, Mar del Plata y Bahía Blanca, y seguirá hasta fines de año con 7 conciertos más.
Sólo en sus 7 presentaciones porteñas hasta ahora hubo 80.471 personas que, sumadas a las 35.641 que fueron a las del interior del país, dan una dimensión cuantitativa al récord de esta propuesta que llevan adelante Lebón y Aznar sin Charly García ni Oscar Moro. Pero también hay que sumar la repercusión intergeneracional: entre los concurrentes no sólo hay fans de entre 40 y 60 años sino también muchos adolescentes y jóvenes sub-30 que se emocionan con las canciones de Serú como si las hubieran conocido cuando se lanzaron, entre los años 70 y 90.
La tanda de recitales que viene promete seguir rompiendo marcas entre los espectáculos musicales de nuestro país: el 12 de noviembre se presentarán en Mendoza; el 14 y 15, en San Juan; el 22, en el Movistar Arena de Buenos Aires; el 5 de diciembre, en el Hipódromo de La Plata; dos días después, en Rosario, y, como broche final del año, el 17 de diciembre en el Antel Arena de Montevideo, Uruguay. Incluso ya hay fechas programadas para 2027: el 23 de enero en Mar del Plata y el 6 de abril, de nuevo en Córdoba, pero seguramente habrá más.
Lo más impactante de estos conciertos es que, en realidad, no se parece a un tributo a Serú, aunque es el mejor homenaje posible a un emblema del rock nacional, y, sobre todo, resulta obvio que Charly no está sobre el escenario, pero, a la vez, da la sensación de que está presente y no como un recuerdo o un holograma.
Hay varios factores que ayudan a ese efecto presencial de Charly, unificados por el componente emocional. El más evidente es el virtuosismo de Lebón y de Aznar, pero en estos recitales se suman otros grandes aciertos: algunos temas con nuevos arreglos, como la extensión instrumental de la balada folk "San Francisco y el lobo"; el compacto acompañamiento de la banda reclutada por Aznar, que integran Federico Arreysegor en teclados y voces; Fernando Cosenza en guitarra; Fermín Ferraris en teclados y Matías Sabagh en batería, y la conmovedora presencia de Juanito Moro, el hijo del fallecido Oscar, tocando la batería en dos clásicos como "Cuánto tiempo más llevará" y "No llores por mí, Argentina".
Rebautizados como "Los Beatles argentinos" y el "supergrupo" o el "Dream Team" del rock nacional, los cuatro fantásticos que integraron Serú recorrieron un largo camino que, por lo visto, aún no finalizará pese a que sus últimos conciertos con la formación original tuvieron lugar en 1992, hace 34 años. ¿Qué tienen esas melodías y esas letras que las convierte en inoxidables? ¿Cómo se explica la vigencia de esas 47 canciones originales incluidas en sus cinco álbumes de estudio?
Mariano del Mazo, periodista especializado en música y autor del libro Entre lujurias y represión. Serú Girán: la banda que lo cambió todo, dijo a Infobae Cultura que el grupo de García, Lebón, Aznar y Moro "representó para el rock argentino una instancia muy alta en la que confluyeron calidad y masividad", e incluso "fue tal vez la primera banda de rock masiva en tiempos de dictadura".
"Ya en 1980 Serú Girán llenaba el estadio de Obras con mucha frecuencia y lentamente los conciertos se fueron convirtiendo en una caja de resonancia del malestar de la gente frente a la dictadura -destacó-, y hubo un comienzo de desafiar los límites de la censura y del autoritarismo".
Para Del Mazo, fue también "una manifestación muy cabal de lo que era Charly García en grupo". "Si bien venía de una gran banda como La Máquina de Hacer Pájaros, en Serú Girán confluyeron cuatro temperamentos increíbles".
¿Por qué hay tanto público que va a ver esta versión 2026 de Serú Girán? Según Del Mazo, el fenómeno responde a que "el mainstream llena y hay una especie de dinámica en la cual a las presentaciones de este tipo les va bien". "Esto no quiere decir que le vaya bien al espectáculo argentino -agregó-, pero sí hay una dinámica que hace que, por ejemplo, las canchas de fútbol de los equipos grandes estén siempre llenas o, en este caso, que Serú Girán llene cuantas veces quiera el Movistar Arena".
"También tiene mucho que ver con que la manera de difundir y de comercializar el arte, la música y el entretenimiento es que nadie se quiere perder nada -sostuvo-. Aquellos que no tuvieron la posibilidad de ver a Serú Girán en vivo tienen este premio consuelo. Algo parecido ocurre con Soda Stereo y Cerati como un holograma o con la kermesse ricotera o Los Fundamentalistas, que es la posibilidad de acercarse a los Redonditos o al Indio Solari sin los Redonditos y sin el Indio Solari. Eso es parte de un fenómeno".
Oscar Conde, doctor en Letras, poeta, ensayista, docente universitario y autor del libro Charly Garcia 1983, sostuvo a Infobae Cultura que el fenómeno actual de Serú Girán es el mismo que provoca la banda tributo de Charly, donde "la gente va ver al Zorrito Von Quintiero o a (Fernando) Samalea porque tocaron 30 años" con García. "Charly está en todos los que tocaron con él y la gente, a su vez, va en busca del espíritu del mejor Charly", puntualizó.
Sobre la repercusión entre los más jóvenes, Conde relató una experiencia que vivió como profesor en la Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE) de una materia que se llama Literaturas Populares y este año se centra en el rock: "Una chica de 22 años dio una clase sobre León Gieco emocionadísima porque cuando era chica sus padres ponían los cassettes de León Gieco; lo escuchó toda su vida -contó-. También pasa con Serú Girán: los más jóvenes los escucharon de chicos y les encanta. Como nosotros escuchamos eso toda la vida, ellos también".
"Serú fue la banda perfecta del rock argentino. Eso es lo que hace que, aunque no esté Charly, siga siendo Serú Girán -interpretó-. La gente entiende que lo es porque en el grupo las voces de David y de Pedro no eran secundarias. Cada uno tenía su lugar y cantaba. Lebón y Aznar rescatan todo lo mejor de Serú Girán, el espíritu de la época, lo que significó como un cambio rotundo en las bandas de rock argentinas, creando además un molde irreproducible porque nunca hubo algo así después de ellos. Musicalmente es lo más sofisticado que hizo Charly: en Serú todos son hallazgos y hay un vuelo poético extraordinario. Estaba en estado de gracia".
En la mirada de Juan Cibeira, periodista musical, uno de los responsables de la mítica revista Pelo y autor del libro La Biblia Del Rock, Serú fue "una banda emblemática del rock argentino que dejó una huella muy profunda en la música y que influyó a muchos artistas que vinieron después". "También representó el final de la encarnación grupal de Charly García -aseguró a Infofae Cultura-. Luego de tener bandas como Sui Generis, La Máquina de Hacer Pájaros y finalmente Serú Girán, decidió asumir su rol que ya tenía de líder, pero en forma completa para hacer esa trilogía de discos increíbles que integran Yendo de la cama living, Clics modernos y Piano bar".
¿Cuál es el secreto de la vigencia de Serú? Para Cibeira, el grupo "acompañó la tendencia a la moda", pero "Charly siempre tuvo la famosa antena: Sui Generis tenía mucho de lo que a él le gustaba, que era, por ejemplo, Crosby, Stills, Nash & Young, con canciones de folk rock, pero con profundidad, con letras que apuntaban a una mayoría de edad, y esa mayoría de edad a él le llega con Serú Girán; por eso tiene un público muy fiel, muy seguidor".
"Serú fue una banda arrolladora que no dejó de crecer de un disco a otro, pero esas canciones nunca volvieron a salir", remarcó. Y añadió: "Quizás ése sea el mayor mérito de esta nueva versión: David y Pedro salen a tocar como si fuera el mismo Serú Girán de siempre y lo hacen respetuosamente, con el criterio de saber que el público quiere escuchar eso. Es un espectáculo que vale la pena ir a ver. Con buenas pantallas, buen sonido y buenos músicos. No se nota ningún deseo de cambiar la historia sino de disfrutar de un repertorio extraordinario".
"La gente valora mucho que, sin demagogia, David y Pedro demuestren que Serú es una marca que no está gastada -enfatizó Cibeira-. Ellos no dijeron: 'Vuelve Serú Girán'. Y uno sale con la certeza de que vio a los sobrevivientes de Serú hacer un gran homenaje a su música".
Fuente: Netfan Servicios