20 de enero de 2025
A 102 años del nacimiento de Alberto de Mendoza: de una infancia marcada por la tragedia al éxito internacional
El actor que tuvo que dejar su Buenos Aires natal al quedar huérfano, murió el 12 de diciembre de 2011 en Madrid, después de consagrarse como uno de los mejores intérpretes tanto de Argentina como de España
Hijo de un andaluz y una vasca, cuando se quedó solo no tuvo más remedio que viajar a Madrid para quedar al cuidado de su abuela Isidra. Ella se encargó de criarlo mientras él comenzaba a descubrir su vocación, frecuentando las salas del Cine Argüelles y colándose para ver las zarzuelas en el Teatro Lara. Pero eran tiempos difÃciles para el Viejo Continente. Y, en 1939, volvió a recibir un duro golpe. “Mi nona murió a poco de empezar la Guerra Civil, donde perdimos todo. Fue ahà cuando empecé a laburar y a conocer la calle. A los 15 años empecé a gastar suelasâ€, recordaba Alberto.
Claro que al principio no le resultó fácil. Empezó trabajando en un cabaret llamado El Avión, que quedaba sobre Paseo Colón, en el que le pagaban “un sandwich de mortadela y diez pesos†por bailar. Después empezó a tomar clases “en serioâ€, terminó como comparsa en el Teatro Colón y, gracias a su fuerza fÃsica, logró convertirse en un buen partenaire. Pero lo que más le interesaba era la actuación. Y contaba con una ventaja: era un hombre muy atractivo y las mujeres suspiraban por él.
Dicen las malas lenguas que, por entonces, llegó a enamorar a la mismÃsima Tita Merello, que acababa de terminar su tormentoso noviazgo con Luis Sandrini. Pero la actriz y cantante, que encarnaba a su madre tanto en la versión teatral como en la pelÃcula basada en el el libro de Eduardo De Filippo, le llevaba demasiados años como para poder romper con los prejuicios de la época. Asà que la relación, si es que realmente existió, nunca pudo prosperar.
Alberto, en tanto, comenzó un romance con Mabel Taboas, quien acababa de separarse del padre de su hijo de seis meses. Y asà fue como se convirtió en el padrastro de Daniel Mendoza, el periodista que tomó la triste decisión de quitarse la vida en 1992 y quien habÃa decidido adoptar el apellido del actor cuando empezó a trabajar en los medios, dada la estrecha relación que mantenÃa con él. Después de comenzar la convivencia, en tanto, el actor y su pareja tuvieron dos hijos más: Fabián y Belén, quienes eligieron como campos laborales la publicidad y la psicologÃa, respectivamente.Y, de inmediato, su carrera empezó a expandirse tanto en Hispanoamérica como en España. Actuó, entre otras, con figuras de la talla de Alberto Closas, Lucho Gatica, Carmen Sevilla, AnalÃa Gadé, Lino Ventura, George Hamilton, Sara Montiel, Maximilian Schell, Raf Vallone, Jack Palance, Telly Savalas, Irene Papas, Peter Cushing, Christopher Lee y Silvia Pinal.
La televisión, en tanto, inmortalizó su rostro como El Rafa (1980), tira en la que encarnó al canillita Rafael Minelli que vivÃa una tensa relación entre su hijo Cholo, interpretado por Carlos Calvo, y Susana Del Mónico, en la piel de Alicia Bruzzo. Este trabajo le valió el MartÃn Fierro de honor que recibió en 2010 al cumplirse 30 años del estreno de esa emblemática telenovela. Y ese galardón se sumó a los dos Cóndor de Plata que habÃa recibido por El Jefe (1958) y El infierno tan temido (1982). Y al premio como Mejor actor de habla hispana en TV que recibió por parte de la Asociación de CrÃticos de Nueva York por el programa El oriental (1982).“Creo que será mi último trabajo en cine. Yo estoy más que satisfecho de cerrar mi carrera con esta pelÃcula, a los 88 años. En 70 años de carrera, hice toda clase de papeles, espadachines, abogados, mafiosos, piratas... Lo que no hice y me hubiese gustado interpretar es a Don Segundo Sombra. Nunca interpreté a un hombre del campoâ€, dijo después de rodar La mala verdad de Miguel Ãngel Rocca, trabajo por el que ganó un premio en el Festival de Málaga. Pensaba grabar una serie para la televisión argentina y subirse a los escenarios con Las brujas de Salem. Pero, poco después, la muerte lo sorprendió en la ClÃnica de la Luz de Madrid, donde habÃa sido internado luego de sufrir una insuficiencia respiratoria.