Por Damián Juárez
djuarez@cronica.com.ar

Todos usan la calculadora. Gobierno y gremios. La idea es llegar al número mágico con el que hay que sentarse a negociar las paritarias, que ya arrancaron y que tendrán su punto más alto de actividad en los meses de marzo y abril.
El gobierno imagina un escenario de negociación controlado, con una pauta de crecimiento de la inflación estable del 1,5 por ciento promedio por mes.

En ese sentido, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, indicó que "este es un año donde empieza haber muchísimas más certezas, y habiendo más certezas, los plazos son más largos", rechazando así paritarias "cortas" que luego puedan reabrirse.

"Uno deja de verse los pies para empezar a ver el horizonte. Este es un año donde empieza haber muchísimas más certezas, y habiendo más certezas los plazos son más largos. Permite dar mayor previsibilidad en los senderos de negociación salarial y de precios", manifestó.

Para el gobierno, y lo reiteró Triaca, la negociación ideal es la que pactó la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal con los gremios estatales de la provincia, que establece un incremento del 18% de sueldos para un acuerdo por 15 meses, que se podría revisar si la inflación sube más de lo previsto.

Vaca Muerta y el futuro

Días pasados, el gobierno nacional anunció un acuerdo que establece nuevas reglas para los trabajadores petroleros de Vaca Muerta, el yacimiento de la Patagonia que necesita urgente inversiones para reactivarse. Se indicó que el acuerdo contó con el beneplácito de los sindicatos involucrados y que esto permitirá que lleguen el dinero necesario para el desarrollo de los recursos.

Sin embargo, desde la oposición indican que el acuerdo de Vaca Muerta significa un paso del gobierno hacia un esquema de flexibilización laboral. El ministro de Trabajo durante el kirchnerismo, Carlos Tomada, consideró que la CGT debería tener una actitud más activa ante lo que consideró es "la contraofensiva laboral que está en marcha en la Argentina".

Agregó que "las centrales sindicales, y en particular la CGT por ser la más importante, tendría que marcar más los límites". En este sentido, dijo que el acuerdo laboral por Vaca Muerta apunta a demostrar que "se terminó el cierto equilibrio que había en las relaciones entre el capital y el trabajo".

"Lo que se trata es de otra cosa, se trata de dar señales poderosas, en sectores clave, de que acá se terminó el cierto equilibrio que había en las relaciones entre capital y trabajo en la Argentina, yo diría que en alguna medida históricamente pero sobre todo en los últimos 12 años", explicó Tomada.

Triaca expuso otra mirada: "Trabajamos de una manera que intentamos construir diálogo, consensos. Muchas cosas del pasado no tuvieron resultados positivos, por eso hablar de flexibilización es llevar la discusión a la situación política". Acotó que "lo de Vaca Muerta es un entendimiento común entre todos los sectores para tener desarrollo energético extraordinario".

Lo cierto es que, más allá de la discusión política, las paritarias están a la vuelta de la esquina, la economía no arranca y hay una gran incertidumbre respecto de cuáles serán los márgenes de negociación, cuáles serán los aumentos de las paritarias y si en la mesa de diálogo algunos sectores empresarios propondrán más ajuste.

Parte de estos temas serán debatidos por el gabinete presidencial, que el martes se reunirá a pleno tras el descanso de dos semanas de Macri por la Patagonia, y mientras el Presidente prepara sus viajes del mes próximo a Brasil y a España.