El titular de la Agencia Federal de Inteligencia, Gustavo Arribas, ratificó este jueves ante la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia que no recibió dinero que lo relacione con la constructora brasileña Odebrecht, investigada por corrupción en Brasil en el marco de la causa conocida con el nombre de Lava Jato y prometió aportar la documentación que prueba sus dichos.

El funcionario mostró documentación a los legisladores por la que se deslinda de cualquier posibilidad de corrupción, se comprometió a enviar más información y acordó concurrir nuevamente al Congreso en los primeros días de marzo para hablar sobre el tema de las escuchas telefónicas.

El caso tomo relevancia pública el pasado 11 de enero, cuando el diario La Nación publicó que el operador financiero de la constructora multinacional brasileña Odebrecht, Leonardo Meirelles, había entregado a la justicia de su país datos sobre cinco transferencias que había cursado hacia una cuenta de Arribas por un total de 594.518 dólares.

Arribas reconoció ante la justicia haber recibido uno solo de esos giros, por un total de 70.475 dólares, y aseguró que recibió ese dinero por la venta de un inmueble en San Pablo, donde residió durante años. 

Arribas se presentó ante la justicia para ponerse a disposición la semana pasada y se comprometió a aportar la documentación que acredita esa operación inmobiliaria. 

De todos modos, a poco de que se difundiera la información, el banco Credit Suisse informó que a la cuenta de Arribas había ingresado sólo una de las cinco transferencias a que se refirió Meirelles en su declaración.

Durante la reunión secreta y reservada, que se extendió por una hora y media, Arribas también calificó como "de extrema gravedad" a la filtración del audio entre las ex presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner y al ex secretario General y titular de la AFI, Oscar Parrilli, en relación a algunas causas judiciales.

Tras la reunión, el senador radical Juan Carlos Marino, la calificó como "excelente" y destacó que cuando Arribas recibió la transferencia en cuestión "no era funcionario y ni tenía domicilio en Argentina cuando sucedió esto", en 2013.

"Lo que hizo fue contarnos lo mismo que contó ante la Justicia. Nosotros no somos jueces para juzgar la conducta de Arribas, nuestra función es otra; por lo que ahora hay que esperar que la Justicia dictamine", remarcó.

Junto a Marino, en una señal a la prensa de la concordia entre oficialismo y oposición tras la visita del funcionario, la diputada kirchnerista María Teresa García también se mostró satisfecha por el resultado de la reunión.

"Arribas no entregó documentación, sino que explicó la documentación que presentó ante la Justicia. Y nosotros no somos un organismo que pueda indagar, así que vamos a dejar que la Justicia avance", explicó la legisladora.

Agregó que desde su espacio político le dieron al funcionario "una extensa lista con preguntas para que responda por escrito en los próximos días".

"La sospecha que existe es sobre la cantidad de depósitos que recibió", aseveró García.

En la ratificación ante los legisladores de lo que había dicho ante la Justicia, el funcionario estuvo acompañado por su segunda en el organismo de Inteligencia, la ex diputada macrista Silvia Majdalani.

Si bien García aclaró que el tema de las transferencias bancarias ocupó "el 90 por ciento de la reunión, también se habló del tema de las escuchas telefónicas" realizadas o avaladas por el organismo.

"No está sostenida la necesidad de difusión de las escuchas en este proceso. Por lo que creemos que se trata de estrictamente de un hecho de persecución política", agregó la diputada en relación a la filtración del audio entre Cristina Kirchner y Parrilli.