Mientras el genocida Luciano Benjamín Menéndez sumó su firma a la lista de jerarcas de la represión que piden el 2x1 en sus años de condena judicial, las víctimas de Fernando Muiña, el condenado que logró el fallo favorable de la Corte Suprema de Justicia en este punto, exigieron que el Máximo Tribunal declare nula su propia sentencia.


El reclamo fue presentado por Gladys Cuervo, una ex enfermera del Hospital Posadas que estuvo detenida ilegalmente dos meses luego del operativo realizado allí el 28 de marzo de 1976 por un grupo paramilitar encabezado por el luego presidente de facto Reynaldo Bignone e integrado por el civil Luis Muiña.

La solicitud llega tras la ley sancionada por el Congreso nacional contra el beneficio que otorgó la Corte -en fallo dividido- al represor, y cuando crecen los rumores de una nueva acordada en el sentido opuesto, que se daría dentro de unas semanas.

La víctima de Muiña pidió que en caso de no aceptar declarar la nulidad del fallo, el Máximo Tribunal declare la revocatoria del mismo, como ya lo hizo el 29 de noviembre de 2011 en el caso del ex comisario René Derecho en una causa por torturas en democracia y que llegó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Además, destacó que la propia Corte admitió la semana pasada a través de un comunicado de prensa que no habían escuchado a los querellantes de la llamada causa Bignone antes de emitir su sentencia.


No paran de pedir


Por su parte, el ex comandante del III Cuerpo de Ejército Luciano Benjamín Menéndez, quien purga una docena de condenas, nueve de ellas a prisión perpetua, por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar, solicitó que se le conceda el beneficio.