Los cuatro países fundadores del Mercosur, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, suspendieron indefinidamente del bloque a Venezuela, por romper el orden democrático, en una sanción política que no afecta el comercio pero que provoca el "aislamiento" a todos los derechos y obligaciones de Caracas en el acuerdo sudamericano.

En ese marco, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, cuestionó al gobierno de Mauricio Macri al que tildó de "oligarquía miserable" y afirmó que el jefe de estado argentino "tiene una obsesión" con su país y pidió que "mejor se ocupe de todos los problemas que tiene la Argentina".

Maduro consideró también que "el diálogo" en la región fue "truncado" por los nuevos gobiernos que consideró "antipopulares" y acusó a Estados Unidos de querer realizar un "golpe de Estado" en Venezuela.

Consultado sobre la decisión del Gobierno argentino de impulsar la quita de la orden del Libertador San Martín, condecoración realizada por el gobierno kirchnerista, Maduro apuntó: "Aquí lo espero (a Macri) para que me la quite".

"Esa orden me la dio el pueblo argentino y no me la dio a mi sino al pueblo de Venezuela. La obsesión que tiene Macri con Venezuela no es normal", enfatizó al tiempo que acusó al mandatario argentino de ser un "empleado doméstico de Washington".

Y agregó: "Ojalá que Macri tuviera esa obsesión para generar empleo en Argentina, atender a los pensionados, mejorar la salud, y recorrer los barrios. Tiene una obsesión fatal con Estados Unidos y eso lo va a llevar a seguir cometiendo errores. Mejor que se ocupe de los problemas de Argentina y deje su obsesión con nosotros".  

La suspensión del Mercosur se levantará "cuando se restablezca el orden democrático, la liberación de los presos políticos, la restauración de las competencias del Poder Legislativo, se retome el calendario electoral y se anule la convocatoria a la asamblea constituyente" electa el domingo por iniciativa del presidente Nicolás Maduro, señala la declaración de los cuatro cancilleres del bloque reunidos en San Pablo.

La sanción más alta aplicada a un miembro del Mercosur tiene carácter "político", por lo que no afectará el comercio ni las exportaciones ni las relaciones de intercambio entre los países.

Horas antes de la suspensión, Maduro había manifestado que a "Venezuela no la van a sacar del Mercosur. Jamás. Somos Mercosur de alma, corazón y vida. Algunas oligarquías golpistas como la de Brasil o unas miserables como la que gobierna Argentina podrán intentarlo mil veces, pero siempre estaremos ahí", aseveró.

"No es tiempo de expulsiones, divisiones ni de la destrucción del Mercosur. Es tiempo de unirnos, de potenciar el desarrollo e integración de los canales productivos", manifestó.

Por otra parte, Maduro defendió la elección de la Constituyente realizada el domingo en Venezuela y elogió a "quienes de manera heroica salieron a votar evitando la balas, las agresiones y las intimidaciones de la oposición local".

"Somos víctimas de una agresión internacional, que se suma a una oposición local que se ha subordinado a un plan intervencionista que tiene como objetivo llevar caos a Venezuela. Están sometiendo la sociedad a la violencia", afirmó.