Los investigadores lo llamaron el narcoheladero. Se trata de un hombre que era empleado de una heladería de la localidad de Ramos Mejía, partido de La Matanza, y fue detenido por la Policía de la Provincia de Buenos Aires, acusado de comercializar cocaína y marihuana detrás del mostrador e incluso hacía delivery con su camioneta.

El operativo, llevado a cabo por efectivos de la comisaría de Ramos Mejía, ocurrió en un local de la Avenida de Mayo al 300.

"El empleado, de 25 años, trabajaba detrás del mostrador pero además de vender helados hacía pasamanos con envoltorios de cocaína", dijo uno de los investigadores.

Delivery

Tras allanar el negocio, los policías también encontraron envoltorios con cocaína y marihuana fraccionadas en su locker, donde guardaba efectos personales.

Además, el imputado tenía una camioneta Peugeot Partner en la cual también se encontraron estupefacientes.

"No descartamos que el detenido también hacía entrega a domicilio", señaló el jefe policial, quien explicó que "ahora estamos tratando de establecer si tenía antecedentes".

Interviene la UFI Temática de Estupefacientes del Departamento Judicial La Matanza.

No es la primera vez que los narcos usan fachadas de comercios cotidianos como verdulerías, pizzerías para vender drogas. También estas fachadas les permiten hacer deliveries sin llamar la atención de los investigadores, y, en vez de llevar empanadas, por ejemplo terminan entregando drogas.

Esta es la sospecha que hay sobre el supuesto narcoheladero, de que también hiciera entregas en las casas.

Buscan determinar si trabajaba con algún cómplice, esto se podrá determinar con los materiales secuestrados. Las denuncias por venta de droga pueden realizarse de manera anónima al 911, para no exponer a los vecinos que tienen a los delincuentes cerca.