Trumpismo y bolsonarismo, la estabilización de la nueva derecha que propone una "guerra cultural"
Según especialistas, Donald Trump y Jair Bolsonaro son principales emergentes de una "nueva derecha" que articula internacionalmente mientrasque al interior de sus países promueven "guerras culturales" que polarizan a la sociedad.
Los especialistas encuadraron a Trump y Bolsonaro como los principales emergentes de una "nueva derecha" que articula internacionalmente mientras fronteras adentro promueve "guerras culturales" en sociedades cada vez más polarizadas.
El resultado obtenido por Bolsonaro y los triunfos de la lÃnea dura de Trump en las primarias del Partido Republicano confirman que se trata de "fenómenos profundos" incubados subterráneamente, y que buscan canalizar la percepción individual del "hartazgo" como "un espacio de disputa", observaron los analistas.
Para eso -ampliaron- recurren a una batalla cultural entablada desde valores reaccionarios y conservadores como el racismo y el nativismo, junto a narrativas anti-elites.
Los tres coincidieron en que la clave para entender al trumpismo y el bolsonarismo está en las transformaciones que se incubaron en ambas sociedades más que en los consejos que puede haber dado el estratega común que trabajó para ambos, el empresario de medios y especialista en finanzas Steve Bannon.
"Vamos hacia sociedades y electorados cada vez más polarizados", marcó, y advirtió que esa fractura "implica un ejercicio de autoexigencia muy grande" para los dirigentes polÃticos que quieran competir en elecciones, en particular aquellos de sesgo progresista.
"Es importante entender que el hartazgo es un espacio de disputa; de combate de ideas, sentidos y emociones", remarcó, y al evaluar desde su especialidad la reciente campaña de Bolsonaro valoró que utilizara "consignas y mensajes cortos, directos y claros que conectaban con la cotidianeidad y las emociones".
Sobre Trump, subrayó que el magnate es reconocido por su electorado como alguien que "encarna la audacia del canalla al que todos dan perdedor y finalmente consigue, con todo tipo de argucias, vencer al destino predeterminado".
Para Natanson, la hiperpolarización que se viene en EEUU tuvo un antecedente extremo en Brasil, donde hace una semana se enfrentaron "el agronegocio, el evangelismo polÃtico y los reclamos de mano dura", sintetizados por Bolsonaro, frente al "frente democrático que armó Lula", dijo.
Y al trazar una analogÃa entre el excapitán del Ejercito y el magnate de bienes raÃces, dijo que lo que ambos representan no puede catalogarse como "dictadura", aunque sà motorizan -advirtió- "una degradación fenomenal de la vida cÃvica que erosiona las instituciones de la democracia republicana" de un modo "larvado, progresivo, opaco y viscoso".
"Estas nuevas derechas no plantean una cancelación de la democracia, sino que usan argumentos democráticos aunque sea para desconocer resultados electorales", opinó Natanson en relación a un tema de debate permanente cuando se habla de la "alt-right", y que en el caso de EEUU incluye un episodio traumático como el asalto al Capitolio, que terminó con cinco muertos.
Otro factor determinante de la nueva derecha es la articulación internacional de sus principales referentes, una coordinación que incluye intercambio de memes, videos y fragmentos de discursos que -a juicio de la politóloga Casullo- está mucho más desarrollada que la que llevan a cabo la izquierda, los espacios progresistas y de impronta nac&pop.
"La derecha hoy está más articulada internacionalmente que la izquierda. No institucionalmente, pero sà a nivel de una especie de club de lÃderes autoritarios que todo el tiempo se hablan, se comparten memes, discursos y hasta asesores. La izquierda, hoy, no tiene nada asÃ", observó Casullo.Etiquetas: