Martes 15 de Junio de 2021

Hoy es Martes 15 de Junio de 2021 y son las 23:14 FM Villa Allende -La Radio de la Villa- "El Aire de las Sierras". SI SU AVISO ESTA AQUÍ,..FELICITACIONES PUES..! "El verdadero Poder está en el Servir" "En la aceptación de la diversidad, está la madurez del individuo" "Ama a tu prójimo como a tí mismo" y la Creación tambien es tu Prójimo" "Vayan sin miedo a servir" "no tengan miedo de amar" Papa Francisco."La gracia de Dios es como la lluvia que a todos moja"J.G.Del R.Brochero. "Nunca prives a nadie de su esperanza, puede ser lo único que tenga" M.T.de Calcuta. "Los gobiernos que postergan a la niñez y a la ancianidad, son gobiernos sin futuro" Papa Francisco. “Es algo muy pobre decidir que un niño debe morir para que tú puedas vivir como lo deseas.”

  • 6.9º

6.9°

Nublado

8 de mayo de 2021

"Subestimaba al Covid en jóvenes y estoy viva de milagro", dijo una argentina residente en Turquía

Antonela Ferrari, periodista free lance e influencer argentina que vive desde hace cinco años en Estambul junto a su marido, sufrió secuelas hasta cuatro meses después de haber tenido coronavirus.

Antonela está estos días visitando a sus familiares y planea volver a Turquía próximamente.Antonela está estos días visitando a sus familiares y planea volver a Turquía próximamente.
Antonela Ferrari, periodista free lance e influencer argentina que vive desde hace cinco años en Estambul junto a su marido, sufrió secuelas hasta cuatro meses después de haber tenido coronavirus, una enfermedad que consideraba de impacto bajo en las personas jóvenes, y hoy celebra estar viva "de milagro".

"Yo era una de las que subestimaba mucho al Covid en jóvenes; pensaba que el día que me tocara a mí seguramente iba a ser asintomática o muy leve, y estoy viva de milagro", contó a Télam Antonela, quien por estos días está en la localidad bonaerense de Campana, de donde es oriunda.

"Yo era una de las que subestimaba mucho al Covid en jóvenes; pensaba que el día que me tocara a mí seguramente iba a ser asintomática o muy leve, y estoy viva de milagro"


La joven de 34 años se contagió el coronavirus en diciembre pasado en Turquía y su cuadro se complicó en parte por la saturación del sistema de salud que atravesaba ese país.

"Tuve todos los recaudos pero me lo contagié en mi propia casa", dijo y aunque no presentaba factores de riesgo físicos previos tuvo intensos síntomas durante los 21 días que duró la enfermedad, entre ellos fiebre ininterrumpida, pérdida de conciencia, dificultad para respirar, tos, desmayos, vómitos, diarrea, dolor corporal, falta de apetito y pérdida de gusto y olfato.

Como sucede en distintos países del mundo de forma estacional, la falta de camas en el sistema sanitario dificultó la atención médica de Antonela.

"Con mi marido llamamos a decenas de hospitales y ninguno tenía cama. En ese momento había 35.000 casos diarios en promedio y buscábamos hospitales en los que alguien hablara inglés porque mi nivel de turco no es bilingüe y yo no quería estar sola en un país que casi no conozco y me aterraba la situación", describió Antonela.

A pesar de haber tenido el alta epidemiológica a los 14 días, su estado físico y mental no mejoraba, y desarrolló una neumonía que afectó por completo a su pulmón izquierdo, tratado tardíamente con antibióticos.

Además, se sentía cansada, débil y comenzó a sufrir ataques de ansiedad y de pánico, que luego fueron diagnosticados por su psicóloga y su psiquiatra como "estrés post traumático". También perdió peso y padeció insomnio.

"Mi familia sufrió muchísimo con una hija que se estaba muriendo a 12 mil kilómetros. Ahora estoy mucho mejor a nivel psicológico. La contención de mis amigos y mi familia fue fundamental"


"Nunca imaginé que podría llegar a estar tan mal", aseguró la mujer, que por el cuadro de salud buscó tratamientos con especialistas para intentar mejorar su estado físico y emocional. Por la falta de aire fue derivada a fisioterapia para reanimar el pulmón y recuperar su capacidad respiratoria.

Los ejercicios consistían "en salir todos los días, respirar aire fresco, no estar encerrada con la calefacción al máximo en mi casa (en pleno período invernal) y empezar a mover un poco el cuerpo, que me dolía después de tantos días postrada. También tenía que volver a comer porque había bajado casi siete kilos", contó en diálogo con Télam.

Para tratar el estrés postraumático, los ataques de pánico y el insomnio realizó un tratamiento con profesionales en salud mental que le indicaron la toma de ansiolíticos.

Antonela está estos días visitando a sus familiares y planea volver a Turquía próximamente.

"Mi familia sufrió muchísimo con una hija que se estaba muriendo a 12 mil kilómetros. Ahora estoy mucho mejor a nivel psicológico. La contención de mis amigos y mi familia fue fundamental", concluyó.

"Los pacientes requieren una atención multidisciplinaria pos Covid"

La persistencia de síntomas o la aparición de secuelas después de tener coronavirus requiere un enfoque multidisciplinario que pueda atender la complejidad de los cuadros, que incluyen desde fatiga hasta problemas cardíacos o insomnio, y a la vez contemple la situación que el paciente presenta, aseguró la médica infectóloga Elena Obieta.

"Al hacer un seguimiento los infectólogos tenemos que tomarnos el tiempo de dialogar con el paciente antes de dar un alta; preguntarle cómo se siente, si está cansado, si tiene una dolencia, si duerme bien, cómo está su familia", señaló a Télam Obieta, integrante de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).

La especialista indicó que "sería bueno que el paciente pueda acudir a un médico clínico y a partir de ahí se hagan las derivaciones que corresponden, por ejemplo, el que quedó con broncoespasmo deberá ir a un neumonólogo; el que tiene arritmia, al cardiólogo; si tiene insomnio deberá consultar con salud mental".

Obieta, quien es también Jefa del Servicio de Enfermedades Transmisibles y Emergentes de la Municipalidad de San Isidro, sostuvo que "hay que diferenciar el Covid prolongado de las secuelas".

"Si bien no hay una consenso exacto sobre la definición de Covid prolongado se podría decir que es ese paciente que sin tener un daño orgánico permanente o irreversible tiene algún síntoma y nunca dejó de sentirse mal, o se siente mal unos días y otros no, o tiene una mejoría muy progresiva que se extiende más allá de las cuatro semanas que comenzaron los síntomas y puede incluso llegar hasta los seis meses", describió.

Mientras que "el paciente con secuelas es aquel que tiene un daño tisular irreversible con diferentes grados de disfunción".

Un metanálisis de varios estudios -que todavía no fue publicado en una revista con revisión de pares-, estimó en febrero pasado que hay al menos "55 efectos a largo plazo" después de la etapa de infección por coronavirus y que el 80% de los pacientes continuaban con uno o más síntomas luego de la fase aguda de la enfermedad.

En este trabajo se incluyeron 21 estudios y 47.910 pacientes, el tiempo de seguimiento varió de 14 a 110 días después de la infección viral y la edad de los participantes osciló entre 17 y 87 años.

Los cinco síntomas más comunes fueron fatiga (58%), dolor de cabeza (44%), trastorno de atención (27%), caída del cabello (25%) y disnea (24%).

"En el momento de dar el alta es importante explicarle a el o la paciente que algunos síntomas pueden persistir dos a tres semanas, como una sensación de picazón en la garganta, por lo que no tienen que asustarse ni realizar una consulta", detalló Obieta.

Sin embargo, hay algunos otros síntomas por los que sí deben acercarse al médico "como sensación de falta de aire o dificultad respiratoria, fiebre o arritmia; también si después de varios meses persiste el cansancio, los dolores musculares o tienen fobia a salir o insomnio", añadió.

"En esos casos, como decíamos al principio, el médico clínico debe evaluar la situación de cada paciente y derivar a un especialista", finalizó.

COMPARTIR:

Comentarios

Escribir un comentario »

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!