Previamente, las marcas de indumentaria presentaban dos colecciones anuales: una para los meses de primavera y verano y otra para los de otoño e invierno. Sin embargo, desde principios de los dos mil la industria textil escaló este paradigma: los percheros de las tiendas masivas comenzaron a recambiarse a un ritmo cada más desenfrenado, hasta casi una vez por semana.
La consigna es clara: confeccionar prendas con los costos de producción más baratos posibles, venderlas a precios extremadamente baratos para el consumo popular (idealmente menos de veinte dólares) e insertarlas en el mercado de forma constante. Una vez que una tendencia está instalada, hacerla obsoleta, desecharla inmediatamente y reemplazarla por otra. Esta práctica tiene un nombre: fast-fashion. ¿Cómo se llegó a esto? ¿Cuál es el papel de las redes sociales dentro de este escenario? ¿Cómo se manifiesta su impacto?
Recientemente el equipo de investigadores Green Warriors reveló que en Indonesia, en los alrededores del rio Citarum -el más contaminado del mundo-, la mortalidad infantil de menores de 5 años escaló a 175 mil por año. Esto se debe a los tóxicos vertidos por la industria textil. Y eso es solo un caso. Como el fast-fashion se trata de abaratar costos lo más posible, por su definición no podrÃa funcionar sin poner un pie en el acelerador en la precarización ambiental global.
Impacto global
En Indonesia, el rÃo Citarum -el más contaminado del mundo- recibe constantes desechos de la industria textil. (Foto AFP). La degradación no solo es ambiental. Como parte de un proceso de continuación de estructuras coloniales y ligado a la globalización, casi el 60% de la fabricación textil tiene lugar en paÃses asiáticos. La tercerización de cada etapa productiva, a su vez, enturbia la transparencia de las condiciones del proceso, ayudando a desligar responsabilidades corporativas.
El derrumbe de la fábrica textil Rana Plaza en 2013 en Bangladesh, donde fueron enterradas vivas 1.135 personas que habÃan denunciado previamente que el edificio estaba colapsando, no cambió la situación de esclavitud moderna a las que son forzadas sus trabajadoras. (La amplia mayorÃa son mujeres, que además están expuestas a todo tipo de abusos, no solo económicos). Por otro lado solo en este paÃs, desde el 2017, el Estado detectó 35 mil casos de niños esclavizados en fábricas. Casi el 20% de esa cifra está vinculada a la industria de indumentaria, según reportes de la Organización Internacional del Trabajo.
Montañas de ropa en el desierto de Atacama, Chile. (Foto AFP)
No se puede hablar de moda sin hablar de capitalismo
Fundadora del Club de las Reparadoras, Rosario DÃaz -izquierda- es diseñadora e investigadora de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA.afirma que desde hace 50 años está en marcha un proceso para que las personas dejen de ser usuarios Rosario DÃaz es activista, diseñadora desde el 2004 y
cofundadora del Club de Reparadores
, un espacio que busca extender la vida útil de los objetos. Para ella, es imposible hablar de fast-fashion si no se habla antes de extractivismo y de
-No lo llamarÃa fenómeno, sino consecuencias polÃticas, sociales y económicas que derivan de un plan que se puso en marcha hace más de 50 años para que las personas dejen de ser usuarios y pasen a ser consumidores. El Fast-Fashion en un eslabón y la punta de lanza del “american way of lifeâ€, donde lo que se quiere presentar como democratización del diseño es en realidad la estandarización de los estereotipos publicitarios para que lleguen a más escala. Vender ropa seriada de mil estilos para todos los gustos, todas las edades, barata y accesible para todos, a costa de la explotación laboral y ambiental.
DÃaz afirma que desde hace 50 años está en marcha un proceso para que las personas dejen de ser usuarios y pasen a ser consumidores. -¿Cómo caracterizarÃas el fast-fashion en paÃses del Sur Global?
La plataforma de venta on line Shein se apoya en la difusión de influencers de la moda. Un caso paradigmático de la implicancia de las influencers en el consumo de fast-fashion es Shein. Esta marca china, que envÃa sus productos a todas partes del mundo, incluso a Argentina, fue creada en el 2008. Durante la pandemia fue la que más ganancias en su tipo generó (10 billones de dólares) y la más comentada en las redes sociales.
En TikTok buscar #SheinHaul arroja resultados infinitos, donde se pueden ver a miles de influencers internacionales abrir bolsas y cajas gigantes con ropa de Shein para armar y proponer múltiples looks. A pesar de que “en la vida real†repetir ropa es algo completamente habitual, en esta red social empezó a ser señalado como algo mal visto, algo ordinario. Por eso las usuarias, sobre todo las más jóvenes, están cada vez más presionadas a mostrarse con outfits nuevos en cada posteo para seguir siendo virales y relevantes.
“Por suerte hay una contracultura, que todavÃa es de nicho, pero es un contrarrelato al finâ€, señala RocÃo DÃaz acerca de las crÃticas que recibe este sistema y quienes lo desafÃan. Mientras firmas como HyM o Adidas hacen un greenwashing lanzando al mercado algunos (pocos) productos, más caros que el resto, hechos supuestamente “de forma ecológicaâ€, cada vez son más las personas que eligen comprar en ferias de segunda mano o privilegiar prendas atemporales, clásicos que nunca pasan de moda.
En las redes sociales, hasta Shein tuvo su boicot: se empezaron a hacer virales videos en TikTok de chicas llamando a no consumirlo, justamente, su impacto socioambiental y por apropiarse de estilos creados por diseñadores independientes. En esta red, solamente el hashtag #BoicottShaine tuvo 19,4 millones de visualizaciones.
Apenas es un foco, tal vez microscópico, comparado con la influencia de esta marca en el mercado. Sin embargo, la resistencia es la nueva tendencia: revertir el sistema, pasar de ser consumidores desagenciados a usuarios conscientes para desnudar las lógicas de este sistema y vestirse con conciencia.
Greenpeace y su campaña contra el consumo desenfrenado
Gracias 98.1 por hacerse eco siempre, de nuestro trabajo. Muchos han trabajado por la Paz a lo largo de la historia, referentes de distintos espacios, religiosos, políticos y sociales. Es hora que en nuestra comunidad trabajamos para lograr la Paz tan anhelada, es hora que nuestros muros, nos encuentren unidos, solidarios y tolerantes. GracIas a todos por sumar un cuadrado por la PAZ