Sabado
10 de Octubre de 2026
ECONOMIA
10/10/2026
Fuente: Netfan Servicios
Un relevamiento sobre los sueldos formales privados de cada rubro en cada jurisdicción expone distancias que superan ampliamente la lógica territorial, ya que la actividad desempeñada pesa más que la región de residencia
Dos personas con empleo registrado en la misma provincia pueden cobrar sueldos que parecen pertenecer a economías distintas. La diferencia no depende solo del lugar donde viven, sino de la actividad en la que trabajan: hay rubros que concentran ingresos mucho mayores que el resto y otros cuyos salarios quedan por debajo de del valor de una Canasta Básica Total de un hogar integrado por dos adultos y dos menores en edad escolar. Esa distancia atraviesa todo el país y se repite, con matices, en cada jurisdicción.
Para analizar ese escenario, Infobae comparó los salarios formales privados netos de cada actividad en cada jurisdicción. Los números revelan que la distancia entre los empleos que menos pagan y los que mayor remuneración ofrecen a los trabajadores llega a una diferencia de 37,7 veces en una provincia.
Se trata puntualmente de Chubut, donde los servicios de espectáculos artísticos pagan en promedio $254.227 netos, según los datos publicados a mayo de 2026 por el Ministerio de Capital Humano. En el otro extremo, la fabricación de productos farmacéuticos llega a $9.596.443. La diferencia entre ambos es de 9.342.216 pesos.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene, en cambio, la mayor brecha en pesos. La terminación de edificios y obras de ingeniería civil paga $485.986 netos, mientras que la extracción de minerales para la fabricación de abonos y productos químicos alcanza a $15.691.258 mensuales, el salario más alto de todo el país. La distancia es de $15.205.272, equivalente a 32,3 veces.
En lo más alto, la fabricación de productos farmacéuticos es la mejor paga en nueve provincias, entre ellas Catamarca, Chaco, Corrientes, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán. En el piso, los servicios de espectáculos artísticos son los que más veces aparecen: Chubut, Corrientes, Neuquén y Santa Fe.
La extracción de petróleo crudo y gas natural es la actividad mejor paga en Neuquén, con $10.555.503; en Río Negro, con $8.180.283; y en La Pampa, $5.186.779. En Salta, llega a $10.737.308 mensuales, frente a $422.155 del aserrado y cepillado de madera: 25,4 veces de diferencia.
El sector financiero aparece arriba en otras provincias. En Mendoza, los servicios auxiliares a la actividad financiera pagan $8.010.873 y la pintura y los trabajos de decoración, $376.260: la brecha es de 21,3 veces. En Formosa y en Misiones, el mejor salario corresponde a los servicios auxiliares de las entidades bancarias, con $4.503.661 y $3.890.804, respectivamente.
En Tierra del Fuego la fabricación de productos farmacéuticos alcanza $11.938.127, mientras que los trabajadores de los servicios pecuarios cobran $527.174: una diferencia que es la segunda mayor del país, después de CABA.
Neuquén presenta una particularidad: su actividad con el salario más bajo, los servicios de espectáculos artísticos y de diversión, paga $880.260 por mes, el piso más alto entre todas las jurisdicciones y el único mínimo que supera $1.000.000 brutos. Aun así, el techo, la extracción de petróleo y gas, equivale a 12 veces ese monto. La distancia más corta aparece en San Luis, con 8,4 veces, entre la carpintería, herrería de obra y artística ($461.006) y las actividades de informática (3.859.385 pesos).
Los números de Chubut muestran el fenómeno en su forma más extrema: la fabricación de productos farmacéuticos paga un promedio de $9.596.443 y los servicios de espectáculos artísticos, $254.227. La pregunta es qué hay detrás de una distancia así, y los economistas consultados la ubican en el mismo lugar: la composición de cada economía provincial.
Raúl Mercau planteó el punto de partida: "En economía, el trabajo es una demanda derivada; es decir, su valor deriva directamente del producto final generado". Sobre el peso de otros factores, agregó: "A esto se le suma la influencia del capital humano de cada trabajador, pero la explicación fundamental para las diferencias de ingresos dentro de una misma provincia radica en la diversidad de sus sectores productivos".
Esa diversidad se ve en los rubros que ocupan el tope del cuadro: la extracción de petróleo y gas, la minería de minerales y los servicios auxiliares a la actividad financiera.
José Vargas, director de Evaluecon, describió el mecanismo: "Las economías provinciales no son homogéneas. Conviven sectores de alta productividad y elevada capacidad de pago con actividades de baja productividad y márgenes reducidos. La minería o determinadas actividades financieras pueden generar mucho valor por trabajador y esto les permite pagar remuneraciones superiores a las de sectores intensivos en mano de obra y con menor valor agregado".
Vargas dijo además que un dato no menor son los convenios colectivos y la presencia sindical, que en algunos sectores son clave y fundamental en el nivel salarial de cada sector.
Aldo Abram, de Fundación Libertad y Progreso, propuso mirar un caso concreto: "Para entender este fenómeno no hay que irse muy lejos; basta con analizar la región del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde existen amplias diferencias salariales a pesar de contar, en general, con un ingreso promedio más alto que otras jurisdicciones".
"En primer lugar, hay provincias que históricamente han sido administradas como feudos. Al haber sido empobrecidas por sus gobernantes, terminaron dependiendo fundamentalmente de los recursos de la coparticipación federal o de transferencias discrecionales enviadas por el Gobierno nacional. Un municipio o una provincia que no produce no puede esperar ser rica", subrayó Abram.
Las brechas entre actividades conviven con otra distancia, la que separa a las provincias entre sí. Si se compara el salario neto promedio del sector privado registrado en cada jurisdicción con la Canasta Básica Total (CBT) para una familia tipo, que en mayo de 2026 fue de $1.498.741, se observa que once provincias quedan por debajo de ese valor. Fueron los casos de Jujuy, Catamarca, Mendoza, Entre Ríos, Formosa, Chaco, Corrientes, La Rioja, Misiones, Tucumán y Santiago del Estero.
Santiago del Estero está en el último lugar, con $1.143.379 netos, unos $355.000 menos que la CBT. En el otro extremo, Neuquén tiene el promedio más alto, $3.398.501, seguido por Santa Cruz ($3.120.612) y Chubut ($2.642.349). El de Neuquén equivale a más de dos veces la CBT y a casi tres veces el de Santiago del Estero.
Mercau lo ubicó en un marco amplio. "Esto refleja de manera contundente la profunda situación de pobreza que atraviesa el país", introdujo. "Cuando existe una elevada informalidad, se genera un impacto en las pretensiones y costos de oportunidad del sector formal. El costo alternativo de optar por un empleo registrado frente a una actividad informal influye en los niveles salariales generales, presionando las remuneraciones a la baja", detalló.
Abram, en cambio, lo relacionó con la base productiva de cada distrito. "Cuando hay provincias empobrecidas y sin un entramado productivo real, la consecuencia directa es que los salarios más bajos quedan por debajo de la canasta básica total. Si la economía local depende casi exclusivamente de venderle al empleado público o de la caja estatal, no hay generación genuina de valor", analizó el especialista.
Vargas, por su parte, puso el foco en el bolsillo de quien trabaja: "Este escenario muestra la gran tensión que hay entre el mercado laboral y el costo de vida: tener un empleo registrado no garantiza, por sí solo, que los ingresos laborales sean suficientes para sostener a un hogar".
Sobre el origen del problema (salarios por debajo de la CBT), el economista lo asoció con la permanente pérdida de poder adquisitivo de los salarios, que crecen por debajo del costo de los bienes y servicios esenciales, y genera que los trabajadores pierdan capacidad de compra.
Un punto interesante para analizar es cuánto de la brecha salarial depende de lo que produce cada provincia y cuánto de la informalidad.
José Vargas distinguió dos planos. "La estructura productiva explica una parte importante de las diferencias salariales; la informalidad amplifica esas desigualdades", subrayó. "Hay provincias con una presencia importante en actividades que suelen pagar remuneraciones elevadas, como los hidrocarburos, la minería o determinados segmentos industriales. En otras, el empleo se concentra más en el comercio minorista, los servicios personales, las actividades de baja productividad o las unidades económicas chicas", continuó el experto.
"Un trabajador no registrado generalmente tiene mucha menos protección laboral, menor acceso a beneficios y una capacidad más limitada para negociar sus condiciones laborales", agregó.
Raúl Mercau, por su parte, sostuvo que una mayor informalidad combinada con una estructura productiva sesgada hacia bienes y servicios de bajo valor agregado impacta negativamente en los salarios promedio de la provincia.
"Actualmente, atravesamos una etapa de fuerte restricción en los niveles de actividad económica, particularmente en los tres sectores que históricamente más puestos de trabajo generan: la industria, el comercio y la construcción. Al contraerse estos rubros dinamizadores, el mercado laboral entra en una fase de expulsión de mano de obra, lo que deteriora aún más la estructura salarial y las condiciones de empleo a nivel regional", destacó Mercau.
Abram sumó una mirada sobre los cambios que, según planteó, empujan a la informalidad: "En todo el mundo se está dando un cambio estructural donde las empresas sustituyen puestos de trabajo por automatización e inteligencia artificial".
"Mientras que en los países desarrollados esa transición hacia la independencia se da dentro de la formalidad, en la Argentina se encauza hacia la informalidad. El sector formal ha sido históricamente percibido como una trampa fiscal y regulatoria. Cambiar esa costumbre tomará tiempo y requerirá demostrar de forma sostenida que el entorno ha cambiado", apuntó.
Sobre las provincias donde parte del aparato productivo dependía de protecciones, dijo Aldo Abram: "Hoy, esos sectores deben hacer el esfuerzo de volverse eficientes vendiendo de forma competitiva y sin subsidios, o inevitablemente reducirán su producción o desaparecerán, afectando el nivel de empleo".
Fuente: Netfan Servicios