Lunes
19 de Octubre de 2026
SOCIEDAD
19/10/2026
Fuente: Netfan Servicios
Las lluvias en el sur de Brasil y la apertura de las compuertas de Yacyretá elevaron el nivel del río y generaron complicaciones en puentes, caminos y campos
Las lluvias que cayeron sobre el sur de Brasil y el manejo de las represas aguas arriba empujaron al río Paraná a una crecida que alteró la vida cotidiana en la región. En Misiones y Corrientes, el avance del agua puso bajo vigilancia puentes, caminos, viviendas y campos; mientras los municipios y productores intentan sostener la circulación y sacar la hacienda de las zonas expuestas.
La intendenta de Montecarlo, Misiones, Kathia Joerg, y Catalina Corrales, médica veterinaria, productora y presidenta de la Asociación Civil El Pombero, una asociación de productores rurales de Ituzaingó, describieron en Infobae A las Nueve dos consecuencias de un mismo fenómeno.
En la localidad misionera preocupa el aislamiento que provocan los arroyos sobre la ruta 12; en la ciudad correntina, la urgencia pasa por las familias evacuadas y el traslado de ganado desde las islas.
En Montecarlo, el Paraná no ingresó de manera directa al área urbana, pero su altura frenó el desagüe de los arroyos Piraí Iguazú y Paranaí, que desembocan en el río. La acumulación de agua llegó hasta las plataformas de dos puentes de la ruta 12 y obligó a cortar el tránsito por prevención. "Hasta ahora el agua aún no pasó por encima de los puentes", explicó Joerg.
El corte dejó a Montecarlo, Caraguataí y Piray con conexiones limitadas durante parte de la semana. La jefa comunal relató que, aun con las restricciones, durante dos días pudieron pasar ambulancias y otros vehículos esenciales por los cruces afectados. "Tres municipios del departamento quedemos aislados", afirmó al describir el alcance de la interrupción.
La reapertura posterior de los puentes permitió normalizar por el momento el ingreso de alimentos, combustibles e insumos, aunque el municipio mantiene la atención sobre el pronóstico. Joerg sostuvo que el problema no termina cuando baja el agua local, porque las precipitaciones en Brasil pueden volver a elevar el caudal del Paraná. "Seguramente abrirá sus compuertas", señaló sobre Itaipú, de acuerdo con la información oficial que recibió.
Para evitar que una nueva crecida interrumpa por completo la conexión terrestre, la Municipalidad de Montecarlo trabaja junto al Gobierno de Misiones y los municipios vecinos sobre un camino alternativo de 12 kilómetros. Es un trayecto terrado que requiere obras de compactación para soportar el paso de vehículos. "Esta va a ser una alternativa de salida", indicó la intendenta.
Joerg explicó que la localidad puede tomar medidas sobre sus accesos, pero no modificar el volumen de agua que llega desde la cuenca alta. La situación, afirmó, obliga a preparar respuestas con antelación para el momento en que el río impide otra vez el escurrimiento de los arroyos. "No podemos atajar el río o la cantidad de agua que viene desde Brasil", planteó.
Aunque el agua comprometió caminos y puentes, Montecarlo no registra familias evacuadas dentro de su ejido urbano. Joerg atribuyó ese resultado a las relocalizaciones realizadas en años anteriores y a los trabajos de canalización en los arroyos, que permitieron reducir la exposición de los barrios. "Hoy no tenemos ni una familia evacuada", sostuvo.
La intendenta comparó el episodio actual con las crecidas de 1983 y 2014, cuando, según recordó, el nivel del río descendió en menos de una semana. Esta vez, sin embargo, señaló que el comportamiento del Paraná y la persistencia de las lluvias introducen una incertidumbre mayor para los municipios ribereños. "Ahora, en realidad, esto es inaudito", expresó Joerg.
La funcionaria vinculó el escenario con El Niño y el cambio climático, aunque subrayó que el impacto concreto en Montecarlo se concentra sobre la red vial. Allí, cuando el Paraná crece, el agua se remonta por los arroyos y condiciona el tránsito en los pasos de la ruta 12. "La crecida de los arroyos" es el factor que complica a la localidad, remarcó.
Esa dinámica la diferencia de otros puntos de Misiones, como las comunidades próximas al río Uruguay, donde la cercanía con el curso de agua define otro tipo de riesgo. En Montecarlo, la prioridad es conservar una vía de salida para el abastecimiento y la atención de emergencias si vuelven a cerrarse los puentes. "Esta va a ser una alternativa de salida", reiteró Joerg sobre el camino de contingencia.
A unos cientos de kilómetros río abajo, en Ituzaingó, Corrientes, el aumento del Paraná llegó con una urgencia distinta. Corrales informó que la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) abrió sus 18 compuertas ante las lluvias registradas en la alta cuenca, una decisión que aceleró el ascenso del agua en la zona. "Tuvo la necesidad de levantar todas las compuertas", relató la veterinaria y productora.
El nivel pasó de 3,50 metros, considerado de alerta, a más de cuatro metros, la cota de evacuación, según explicó la presidenta de El Pombero. El informe hidrológico que citó marcaba una altura de 4,8 metros y proyectaba un alivio hasta el miércoles, antes de una nueva previsión de lluvias. "Esto viene de arriba", señaló Corrales al referirse a la cuenca.
La preocupación se concentra en las islas de San Antonio y Apipé Chico. San Antonio tiene cerca de 1.800 habitantes y unas 20 familias ya debieron dejar sus viviendas por la crecida, de acuerdo con el relato de Corrales. "Se cree que va a quedar un 75% fuera del agua", explicó sobre la isla.
La estimación implica que el 45% restante de San Antonio podría quedar bajo agua si se mantiene la proyección, una situación que obliga a los pobladores a seguir de cerca la evolución del río. Corrales aclaró que los efectos no se limitan a las casas: la actividad rural también debe reorganizarse ante el avance del Paraná. "Hay productores que están con el agua encima", sostuvo.
El traslado de animales se convirtió en una de las tareas más complejas para los productores isleños. La balsa disponible para mover hacienda desde las islas es privada y tiene una capacidad aproximada de 15 animales, aunque la carga depende del tamaño de cada uno. "Tenemos una sola balsa que es privada", insistió Corrales.
Esa capacidad vuelve lento el operativo, sobre todo cuando el ganado debe salir antes de que el agua cubra los campos bajos. Cada viaje exige embarcar, cruzar y desembarcar los animales en el continente antes de que la embarcación regrese por otro grupo. "Lleva un tiempo poder desembarcarlos en continente", explicó la médica veterinaria.
La Asociación Civil El Pombero articuló con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, la Municipalidad de Ituzaingó y otros organismos para avisar a los productores y ordenar las salidas. Corrales indicó que el objetivo fue anticiparse a una crecida que puede reducir rápidamente las opciones logísticas en las islas. "Estamos tratando de que la gente saque antes", dijo.
La gestión permitió utilizar un campo de la EBY conocido como La Mosca, que no tenía hacienda y quedó disponible como punto de desembarco para los animales retirados de las zonas anegadas. El permiso apuntó especialmente a los pequeños productores, que cuentan con menos recursos para afrontar fletes o alquileres de tierra. "Se logró que la hacienda pueda desembarcar en ese lugar", afirmó Corrales.
El uso de ese predio resuelve la primera parte del traslado, pero no el destino definitivo de los animales. Después de desembarcar, cada productor debe conseguir un campo para arrendar o decidir si vende la hacienda, según sus posibilidades y el tiempo que se prolongue la crecida. "Tiene que evaluar si consigue arrendar un campo o directamente si comercializa esa hacienda", explicó Corrales.
Mientras Montecarlo sostiene una alternativa vial ante eventuales nuevos cortes y los productores de Ituzaingó intentan retirar animales de las islas, ambas localidades siguen pendientes de las lluvias y de las decisiones sobre el manejo de las represas. "No podemos atajar el río", dijo Joerg, una frase que resume la incertidumbre que deja el Paraná en toda la región.
?
Infobae te acompaña cada día en YouTube con entrevistas, análisis y la información más destacada, en un formato cercano y dinámico.
? De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Giron, Luciana Rubinska y Belén Escobar.
? De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet.
? De 12 a 15: Infobae al Mediodia: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Fede Mayol y Facundo Kablan.
? De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trapé.
? De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica Mendelevich
Seguinos en nuestro canal de YouTube @infobae.
Fuente: Netfan Servicios