Miercoles
28 de Octubre de 2026
INTERNACIONAL
28/10/2026
Fuente: Netfan Servicios
Rafael Grossi dijo ante el Consejo de Seguridad que no ha visto obras de reparación desde junio de 2025. Sin inspectores sobre el terreno, su agencia no puede confirmar el estado real de las plantas ni el destino de 440 kilos de uranio enriquecido
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) no ha detectado ninguna actividad de reparación ni de reconstrucción en las instalaciones nucleares iraníes bombardeadas por Estados Unidos e Israel en junio de 2025 y en febrero de este año. Lo dijo este martes su director general, Rafael Grossi, ante el Consejo de Seguridad de la ONU, donde pidió a Teherán que coopere con la agencia para aclarar si cumple sus obligaciones nucleares.
"Desde junio de 2025, no hemos detectado ninguna actividad de reparación o reconstrucción de las instalaciones dañadas en los ataques militares de 2025 y 2026", afirmó el diplomático argentino. La agencia sigue esos emplazamientos con imágenes de satélite. Grossi advirtió de que ese seguimiento a distancia no basta: "Nada sustituye el acceso a las instalaciones para verificar la situación real".
Los inspectores no pisan desde hace más de un año la planta de enriquecimiento de Fordow, las dos de Natanz (la de producción y la piloto), varias instalaciones del complejo de Isfahán ni el reactor de investigación de agua pesada de Jondab. La agencia los retiró de Irán a finales de junio de 2025 por razones de seguridad, y el régimen iraní restringió después la cooperación.
La única excepción es la central nuclear de Bushehr, donde los inspectores trabajan ahora. Allí la autoridad atómica iraní colaboró en la entrega del equipo necesario para verificar el combustible gastado antes de su traslado a un almacén en seco, previsto para comienzos de 2027.
Grossi reclamó a Irán que "colabore con la OIEA sin más demora para aclarar las cuestiones pendientes" y que le dé "la información y el acceso que necesita para poder verificar todas las instalaciones y los materiales en cuestión, tal y como exige la obligación legal de Irán". Algunas de esas cuestiones llevan abiertas más de cinco años, según dijo.
La falta de acceso deja sin respuesta la pregunta sobre el material. El OIEA no ha podido comprobar el estado de los 440 kg de uranio enriquecido al 60% que Irán tenía declarados antes de los ataques, un grado a un paso técnico del 90% que se usa en armas. "A día de hoy, el OIEA no ha podido verificar que no se haya producido ninguna desviación de material nuclear sujeto a salvaguardias", dijo Grossi. En marzo, la agencia estimó que algo más de 200 kg de ese uranio seguían en Isfahán y que había más en Natanz.
Washington ha asegurado en varias ocasiones que destruyó las instalaciones nucleares iraníes, sin presentar pruebas concluyentes. Teherán niega que busque un arma atómica y defiende su derecho a un programa civil.
La comparecencia fue la primera de Grossi ante el Consejo desde que la Junta de Gobernadores del OIEA votó, el 9 de septiembre, remitirle el caso iraní por incumplimiento de las salvaguardias. Era la primera remisión de ese tipo en dos décadas. La Junta ya había declarado a Irán en incumplimiento el 12 de junio de 2025; al día siguiente Israel lanzó su ofensiva, a la que Estados Unidos se sumó el 22 de junio con bombardeos sobre Fordow, Natanz e Isfahán. El 28 de febrero de 2026, ambos países abrieron una nueva guerra contra Irán. Tras un alto el fuego en abril y un memorando firmado en junio con mediación de Pakistán, Estados Unidos reanudó los ataques al acusar a Teherán de incumplir lo pactado sobre el estrecho de Ormuz.
El embajador iraní ante la ONU, Amir Saeid Iravani, denunció el "silencio" del Consejo frente a los ataques estadounidenses e israelíes contra su país. En septiembre, Teherán había acusado a Grossi, hoy candidato a secretario general de la ONU, de ofrecer con sus informes argumentos para justificar la guerra.
El orden del día de la sesión se aprobó con 11 votos a favor, los votos en contra de Rusia y China y las abstenciones de Pakistán y Somalia. Rusia y China votaron también en Viena contra la resolución de septiembre. Ambos países tienen poder de veto en el Consejo.
Grossi propuso un camino para el regreso de los inspectores. "Animo a Irán a que considere medidas técnicas y graduales que permitan crear las condiciones necesarias para el regreso de nuestros inspectores", dijo.
Fuente: Netfan Servicios