Un chofer de la línea 65 fue a asociar a su suegra a la UTA cuando un grupo de manifestantes estaba terminando de protestar. En ese momento, un amigo le adviritió que se retire pero cuando se estaba yendo, lo agarraron entre 50, le robaron y lo desfiguraron. La víctima se encuentra en terapia intensiva en el Hospital Español.

El hombre tiene un riñon comprometido, fractura de cráneo y presenta múltiples hematomas. La esposa de la víctima relató a Crónica TV que cree que la mitad de los agresores eran barras contratados por la UTA. "Ningún delegado me llamó", agregó.