4 de mayo de 2025
El Vaticano se blinda mientras turistas y fieles colman San Pedro en vísperas del cónclave
El dispositivo de protección abarca accesos, monumentos y calles aledañas, mientras miles de visitantes circulan entre retenes y barreras en una jornada marcada por la expectativa y la sobriedad
“Muy bien, muy bien, tranquilo todoâ€, dijo Liliana Marek, residente mitad en Roma y mitad en Israel. “Usaron la cabeza. Hay mucha inteligencia. Mejor que la inteligencia artificial. Asà que estoy segura: no puede pasar nadaâ€.
“Se puede caminar por la noche sin miedoâ€, aseguró Cadiou, señalando cómo la seguridad envuelve a los visitantes.
Unos metros más allá, junto a una fuente donde los turistas se detenÃan a rellenar botellas, Johanna Handke, oriunda de Ratisbona, explicaba que la inquietud nunca desaparece del todo.“Siempre queda una sensación latente, claro... Y al ver esos bloques de hormigón, aunque estén cubiertos de plantas, uno se acuerda. Pero durante las vacaciones trato de apartar esos pensamientos. Lamentablemente, cosas asà pueden pasar en cualquier parteâ€.Esa dualidad —entre la fe y el miedo, entre la solemnidad del rito y la vigilancia reforzada— define hoy a Roma. El Vaticano se prepara para una de sus ceremonias más herméticas y poderosas, y lo hace como lo ha hecho durante siglos: con sÃmbolos, con vigilancia, con liturgia.Y no era el único que lo pensaba. Dos hermanas escocesas, Wendy y Jenny Dogerty, hablaban mientras se tomaban una selfie con el fondo de la cúpula de Miguel Ãngel.
“Hay presencia policial en cada monumento, en cada sitio turÃsticoâ€, agregó Wendy. “Asà que sÃ, muy segurasâ€.El eco de sus pasos sobre el empedrado, el murmullo de plegarias en distintos idiomas, y el leve crujido de los uniformes al moverse componÃan una coreografÃa de vigilancia y devoción. Las calles de Roma, vestidas de historia y modernidad, acogÃan el preludio de un evento que, aunque marcado por la tradición, sucede esta vez bajo el signo del siglo XXI: cámaras, dispositivos, controles, inteligencia.
