Su familia sobrevivió la inundación de La Plata y la tragedia inspiró su primera novela
Valeria Naya realizó un relato romántico donde la tragedia que sufrió la capital bonaerense es el eje principal de la obra. "Hay una reflexión sobre la finitud, lo frágil que es la vida", remarcó.
Hace diez años el temporal la encontró en su hogar conyugal, a varias cuadras de su casa natal. Hasta que las comunicaciones se cortaron sabÃa, por conversación con su papá, que el agua estaba cerca, en el escalón.
Sus padres y sus tÃos, que vivÃan en una casa posterior, se guarecieron durante 12 horas en la planta alta de la casa junto a las mascotas.
Foto: Eva Cabrera
"Lo positivo, dentro de la tragedia, fue que en esta zona el agua corrÃa calma, como una especie de manto negro que fue entrando lentamente a las casas, no se movÃa como otros sectores de la ciudad donde se convirtió en un rÃo revoltoso que volvió la situación más problemática", explica.
Los dÃas posteriores, como todos los platenses inundados, limpiaron las marcas en las paredes que dejó el hollÃn provocado por incendio en la destilerÃa de YPF de Ensenada, sacaron muebles a la vereda, intentaron secar libros y ordenaron lo que pudieron rescatar.
"Es una novela larga porque cuento muchas cosas: toda la primera parte es exclusivamente lo que pasó con la inundación, luego está la historia de los personajes y la investigación"
A aquella primera imagen le siguieron otras que fue ordenando en su cabeza mientras limpiaba: "Para aquellos que no escriben es algo que parece medio de psicótico, pero a mà me vienen muchas imágenes y a partir de ahà armo historias generalmente de cuentos".
En ese momento se dio cuenta que la historia en su cabeza era mucho más grande que un cuento y esa misma noche, cuando llegó a su casa, aunque estaba cansada, empezó a escribir para no perder las imágenes, la idea.
"En ese momento ese tipo de charlas era más recurrente y la gente me empezó a contar un montón de historias terribles de esa noche, de esas 12, 16 horas en las que el agua copó la ciudad de una manera inusitada, historias muy fuertes todas", explica Naya.
"Es una novela larga porque cuento muchas cosas: toda la primera parte es exclusivamente lo que pasó con la inundación, luego está la historia de los personajes y la investigación", explica y entre risas agrega: "Parece un ladrillo bastante importante, pero la devolución que me han hecho es que es llevadera de leer".
"Lo positivo, dentro de la tragedia, fue que en esta zona el agua corrÃa calma, como una especie de manto negro que fue entrando lentamente a las casas, no se movÃa como otros sectores de la ciudad donde se convirtió en un rÃo revoltoso que volvió la situación más problemática"
La presentación, que incluyó un booktrailer con imágenes reales de la inundación, la hizo frente a la casa de sus padres, en la plaza Islas Malvinas. La elección del lugar no fue azarosa: durante los dÃas posteriores a la inundación el lugar se convirtió en un centro de asistencia a los afectados.
"La inundación nos enfrentó a todos los platenses al hecho de que no tenemos nada seguro, que uno cree que puede hacer planes a largo plazo y lo real es que la vida puede terminar hoy", analiza la escritora y añade: "Hay una reflexión sobre la finitud, lo frágil que es la vida".