12 de octubre de 2022
La ingeniera argentina que trabaja en la NASA se prepara para la próxima misión a Marte
¿Cómo es un dÃa laboral en la NASA? ¿Cómo se preparan los equipos para las misiones? La ingeniera argentina Clara O Farrell, que trabaja en esa agencia espacial y participó del equipo que diseñó el paracaÃdas supersónico de la misión Perseverance que llegó a Marte, dialogó con Télam sobre estas cuestiones y contó cómo es su dÃa a dÃa. Preparada para el desarrollo de un nuevo prototipo para la misión Mars Sample Return, describió cómo son las pruebas de ensayo, incluso aquellas en las que algo puede salir mal, y hasta de qué hablan entre sus compañeros en un dÃa laboral.Â
En redes la conocen como gaucha espacial (@spacegaucha), un apodo que le puso su marido. Pero en el mundo es reconocida por sus contribuciones a los avances tecnológicos en el campo de paracaÃdas supersónicos, lo que le valió la distinción "Early Career Exceptional Public Achievement Medal" de la NASA en 2018. Antes de su charla en el evento de tecnologÃa Campus Summit, la ingeniera dio detalles sobre su rol en la exploración espacial.Â
- ¿Cómo entraste a la NASA?
- Me encantarÃa decirte que siempre supe que querÃa entrar a la NASA, pero no es asÃ. Yo soy de Olivos, provincia de Buenos Aires. Mis padres no son ingenieros ni conocÃa a alguien que trabajara en el espacio. Un compañero en el colegio tenÃa supuestamente una tÃa abuela que trabajaba en la NASA, pero era una especie de leyenda urbana. De chiquita querÃa ser bióloga marina, pero en la secundaria me di cuenta de que no era estar con los pingüinos todo el dÃa. Asà que con la orientación vocacional de la escuela me incliné a ingenierÃa.
Me fui a hacer la carrera a Estados Unidos y justo cuando llegué, en el 2004, habÃan aterrizado dos sondas en Marte. HabÃa un montón de charlas, entrevistas, exposiciones y me empecé a interesar. Pero lo que más me gustaba era el equipo humano que estaba detrás de las misiones.
Asà que me puse las pilas para lograr ser parte de eso. Estudié ingenierÃa aeroespacial en la Universidad de Princeton e hice un doctorado en el Instituto de TecnologÃa de California. En 2012 hubo un aterrizaje muy importante, el Curiosity, y ahà estaba el ingeniero argentino Miguel San MartÃn. Me propuse conseguir su mail y pudimos hablar y él me orientó.Â
A la NASA fue enviar el CV y llamar y llamar hasta que alguien se interesara. La pobre de Recursos Humanos todavÃa se acuerda de mÃ, y eso que somos 5.000 personas en el trabajo, porque la llamaba todos los dÃas a ver si habÃa alguna posibilidad. Cuando empecé a trabajar tenÃa 27 años y ya van casi diez.Â
Checked my phone this morning. Photos still there. News stories still there. Yup, yesterday was (unbelievably) real. Congratulations to the Mars 2020
@icancallubetty
-led EDL Team!#CountdownToMars
#PerseveranceRover
#Mars2021
pic.twitter.com/MXDiOqXNf7
— Clara OFarrell (@spacegaucha)February 19, 2021
- ¿Cuál es tu rol actual? ¿En qué estás trabajando?
Mi especialidad es la aerodinámica. Yo trabajo en el Jet Propulsion Laboratory (Laboratorio de Propulsión a Chorro) y mi rol se enfoca en cómo hacer para frenar cuando llegamos a Marte, que lo hacemos a una velocidad increÃble de 7 kilómetros por segundo. Yo ayudo al diseño de los paracaÃdas supersónicos, es lo que hice para la misión Perseverance, y ahora estamos trabajando en el diseño de la próxima serie de misiones, que es traer muestras de suelo marciano a la Tierra. Para lograrlo tenemos que aterrizar una nave muy grande, y por eso estamos trabajando en un paracaÃdas muy grande y resistente.
- ¿Cómo es el diseño del paracaÃdas?
-El del Perseverance tiene 21 metros y medio de diámetro. El diseño es muy simple, como si le pidieras a un chico que dibujara un paracaÃdas, y la mayorÃa de los materiales está hecho de nylon. Lo que pasa es que está optimizado para ser lo más liviano y resistente posible. Además tiene que sobrevivir a un montón de ambientes extremos, por lo que hacemos muchas pruebas.Â
- ¿En qué consisten esas pruebas?
-La atmósfera de Marte es muy distinta a la de la Tierra, compuesta principalmente por dióxido de carbono, y además es mucho más tenue, mucho menos densa. Entonces no podemos generar condiciones parecidas a nivel del mar, asà que muchas pruebas las hacemos en túneles de viento (un edificio con turbinas que mueven ventiladores enormes).
Pero para lograr el escenario lo más realista posible tenemos que ir a unos 40 kilómetros sobre el nivel del mar y eso lo hacemos a bordo de unos pequeños cohetes. Inflamos el paracaÃdas y hacemos las pruebas.
- ¿Cómo se viven esas pruebas a nivel equipo? ¿De qué forma se preparan?
Aunque sea una simulación, tenés un equipo que puso muchas horas de trabajo y es ahà donde te das cuenta que en lo que más invertimos es en capital humano. Porque si falla es volver a hacer todo de nuevo, en especial todo el tiempo que nos llevarÃa volver a hacerlo y con gente que es muy especializada.
Hacemos un montón de ensayos y usamos la misma terminologÃa del teatro: ensayo general, el “dress rehearsal†(en inglés), que es un ensayo con vestuario y lo hacemos en el mismo horario y exactamente igual a como si fuera real.Â
Y lo más divertido son los ensayos en que las cosas salen mal. Hay todo un equipo que trabaja en generar los escenarios de todo lo que puede salir mal: José se sacó la loterÃa y no va a trabajar mañana, se cayó el wifi, algo se rompió, que falte alguien clave porque, por ejemplo, a sus hijos les agarró varicela.
- A nivel personal, vos cómo vivÃs estos ensayos
- Cada uno tiene como su ritual. Yo tengo unas medias de la suerte con unos chanchitos que las uso siempre. Decimos que no es superstición sino tradición. Por ejemplo, cuando tenemos un lanzamiento importante en algún momento siempre comemos manÃ. Es algo que nos quedó de la época de Apolo.
- Dejando de lado los ensayos: ¿Qué pasa en el momento del lanzamiento real?
- La noche que aterrizamos el Perseverance fue increÃble. Primero, un alivio porque venÃamos trabajando en eso hacÃa diez años y siempre tenés miedo de ser el que metió la pata, aunque sabés que hiciste todo bien.
Y después el momento de la felicidad. En ese entonces estábamos en pico de Covid, asà que estábamos todos llorando y contentos, pero no nos podÃamos acercar. HacÃamos el gesto de chocar las manos en el aire, pero se necesitaba el abrazo. Todos sentaditos, a dos metros de distancia y llorando de emoción.
Y después mi mamá, que vive en Buenos Aires, y el grupo de Whatsapp de todos mis primos y tÃos estaba a full, lo sentÃa en el celular en el bolsillo. Y cada vez que veÃan que aparecÃa en la transmisión me mandaban las capturas de las fotos.
- Vos ahora vendrÃas a ser como esa tÃa abuela de tu compañero que trabajaba en la NASA, ¿cómo te sentÃs con eso?
- Es muy raro el sentimiento, de repente ves que sale: “La argentina que trabaja en la NASAâ€. Con el tema de la pandemia, tengo mucho más contacto con Argentina y me invitan a dar charlas en colegios. Me pasa que voy a dar una charla y saludo a una nena de tercer grado y lo siente como si la hubiese saludado una rockstar. Â
Se trata de eso, nos toca tratar de comunicar todo lo que hacemos porque estarÃa buenÃsimo que un dÃa esté lleno de argentinos que trabajen de esto.
- ¿Cómo te preparás para el futuro? ¿Cuáles son las próximas misiones de la NASA?
-Tenemos todo tipo de misiones. A Marte estamos proponiendo una serie de misiones para traer de vuelta muestras de suelo marciano. Lo bueno es traerlas acá y estudiarlas con todos los recursos que tenemos en la Tierra. Para eso estamos proponiendo una colaboración con la agencia espacial europea.Â
Después hay otras misiones que están por salir, y muchas para estudiar a la Tierra. La mayorÃa de los satélites que tenemos observan la Tierra y miran, por ejemplo, los océanos, el nivel de salinidad, el nivel de humedad de los suelos.
También el telescopio espacial James Webb, que salió hace poco y está llegando a los orÃgenes del universo.
Hay misiones que están por salir dentro de poco: una a la luna de Júpiter, otra misión que va a ir a Titán (una de las lunas de Saturno). También hay otro equipo que está trabajando en volver a generar la capacidad de lanzamiento de humanos, con misiones tripuladas para volver a la Luna e ir a Marte, en algún momento.
- ¿De qué hablan en las charlas con compañeros de trabajo? ¿Se enfocan en las misiones o se distienden?
-Trabajar en un lugar como la NASA es como una mezcla de emociones: hablás de cosas muy cotidianas y otras no tantas. Pero sÃ, nos juntamos con los del trabajo y nos quejamos del estacionamiento, de que se rompen las impresoras. Y de vez en cuando sale alguna locura: "No, yo el fin de semana no puedo ir al asado porque llega tal instrumento de Alemania y lo tenemos que poner para el lanzamiento".Â
En mi laboratorio seremos diez argentinos trabajando, y en todas las áreas: radares, ingenierÃa, también en administración. Y lo que más se extraña de Argentina es la familia y la comida.Â
- ¿Cuál es tu mensaje para alguien que quiere ingresar al campo aeroespacial o la NASA?
-Es una época muy emocionante para meterse al campo aeroespacial porque se está ampliando mucho el acceso al espacio. Hay más compañÃas de lanzamiento, lo que permite abaratar los costos y ampliar el acceso. Con el tema de los microsatélites y nanosatélites hay universidades y hasta colegios que se están animando a armarlos y mandar elementos al espacio. Hay startups nuevas y muchas colaboraciones entre agencias espaciales.
Hay muchas maneras de meterse a la exploración espacial. Está esa idea de que hay un solo perfil, pero en realidad se necesita de todo. Ingenieros, cientÃficos, médicos para misiones tripuladas, gente que estudia ciencias de la atmósfera, meteorólogos, un sector legal. Hasta tenemos un equipo de bibliotecarios que se ocupan de organizar la información, artistas y periodistas que se ocupan de la comunicación, programadores. Hay que animarse.Â
La ingeniera dará una charla el 12 de octubre en el evento de tecnologÃa Campus Summit, que se desarrollará en el Centro de Convenciones de Buenos Aires. Â




