Por Francisco Martirena Auber

Frente al muy débil repunte en la construcción que se suma a las importaciones en este segmento, especialmente provenientes de Brasil, al menos veinte pymes que fabrican materiales están en proceso de despidos y suspensiones, en la provincia de Santa Fe y Buenos Aires.

Fuentes sectoriales señalaron a “Crónica” que ante la lenta recuperación de la obra pública, la parálisis en los proyectos privados y el ingreso de productos desde Brasil, los ladrillos, la cerámica, porcelana, pisos y revestimientos “están generando una situación de crisis terminal, donde se precisa el auxilio del gobierno”.

“Desde Brasil está entrando mercadería porque nos están exportando su crisis. Tenemos una seria competencia con la importación en las ramas de pisos y revestimientos”, expresaron a este diario.

Asimismo, existen tanto en la provincia de Buenos Aires como en Santa Fe fábricas de ladrillos “literalmente paradas por el freno de la obra pública y de la obra privada también”.

Uno de los focos de mayor conflicto es el entramado industrial ceramista de Capitán Bermúdez, donde hay siete fábricas aglutinadas entre Rosario, Arroyo Seco, Fighiera y San Nicolás.

Emplean a 400 personas que en los últimos meses entraron en un proceso de suspensiones periódicas y rotativas, que todavía continúa.